Un ganadero de la Ribera navarra necesitaba recuperar la tracción animal para labrar viñedos en pendiente, donde la maquinaria moderna dañaba el suelo. Se optó por un ejemplar Shire de tres años, entrenado específicamente para trabajos de arado ligero y cuidado de la vid.
Evaluación morfológica del caballo, adaptación de aperos tradicionales y plan de nutrición basado en forraje local. Se priorizó el bienestar del animal y la regeneración del suelo.
Entrenamiento progresivo de 8 semanas, con refuerzo positivo. Se diseñó un arnés ergonómico y se ajustó la carga a 300 kg por sesión. Monitoreo veterinario quincenal.
El Shire logró arar 0,5 hectáreas diarias sin signos de fatiga. La compactación del suelo se redujo un 40% frente al tractor. El ganadero reportó un ahorro del 30% en combustible y mantenimiento.
“El caballo no solo trabaja, sino que mejora la tierra. Es un socio silencioso que devuelve vida al campo.”
— Testimonio del ganadero, junio 2024
Duración
12 semanas
Rendimiento
0,5 ha/día
Ahorro
30% costes
Suelo
-40% compactación
"Gracias a los consejos sobre nutrición y cuidado de cascos, mis caballos Shire han mejorado su rendimiento en el campo. Un recurso invaluable."
Carlos Mendoza
Ganadero en Extremadura
"La información sobre la preservación de razas tradicionales me ayudó a iniciar un programa de cría responsable. Muy recomendable."
Ana Beltrán
Criadora en Castilla y León
"Un portal que entiende la nobleza de estos gigantes. Los artículos sobre temperamento dócil son exactamente lo que buscaba."
Javier Ruiz
Aficionado ecuestre